Trozos de Trazos (Antonio Tabucchi)
IV « Qué hacemos dentro de esos cuerpos » , dijo el señor que se disponía acostarse en la cama contigua a la mía. Su voz no tenía un tono interrogativo, tal vez no era una pregunta, era sólo una constatación, a su manera, de todos modos hubiera sido una pregunta a la que no habría podido responder. La luz procedente de los andenes de la estación era amarilla y dibujaba en las paredes desconchadas su sombra delgada que se movía en la habitación con ligereza, con prudencia y discreción, me pareció, como se mueven los indios. A lo lejos se oía una voz lenta y monótona, tal vez una plegaria o un lamento solitario y sin esperanza, como esos lamentos que se expresan únicamente a sí mismos, sin pedir nada. Para mí era imposible descifrarlo. La India también era esto: un universo de sonidos romos, indiferenciados, indistinguibles. «Tal vez viajamos en su interior», dije yo. Debía haber pasado un cierto tiempo desde su primera frase, me había perdido en consideraciones le...
